La intervención correcta para cada manuscrito.
ABAD organiza el trabajo según el estado real de la obra. La maquetación no sustituye una edición académica pendiente; la corrección de estilo tampoco reemplaza una revisión estructural.
Diagnóstico editorial
Evaluación inicial del manuscrito para definir alcance, riesgos editoriales, secuencia de trabajo y formato final.
- estructura global y capítulos;
- consistencia del aparato académico;
- nivel de corrección requerido;
- complejidad gráfica y técnica;
- propuesta de intervención.
Edición académica
Intervención sobre la arquitectura intelectual y expositiva del texto, manteniendo la autoría y la voz especializada.
- coherencia entre objetivos, capítulos y conclusiones;
- densidad conceptual y claridad expositiva;
- redundancias, vacíos y secuencias argumentales;
- adecuación de una tesis a formato libro, cuando corresponda.
Corrección y normalización
Revisión lingüística y ortotipográfica con criterios editoriales consistentes.
- ortografía, puntuación y sintaxis;
- uso uniforme de mayúsculas, cursivas, siglas y numeración;
- consistencia de citas y referencias;
- normalización de tablas, figuras y notas.
Diseño editorial
Definición de la arquitectura visual de la obra y de sus componentes internos.
- formato, retícula y márgenes;
- jerarquías tipográficas;
- estilo de tablas, gráficos, ecuaciones y recuadros;
- cubierta, portadilla y páginas legales.
Maquetación y PDF maestro
Composición final con control de títulos, viudas y huérfanas, saltos, folios y objetos gráficos.
- PDF profesional para distribución digital;
- salida preparada para imprenta cuando se solicite;
- prueba del autor antes del cierre;
- verificación de consistencia visual.
Preparación editorial
Organización de la información bibliográfica y legal necesaria para los trámites que correspondan a cada publicación.
- ficha de créditos editoriales;
- metadatos de la obra;
- preparación documental para ISBN y Depósito Legal;
- orientación sobre edición digital o impresa.
El alcance se define después de revisar la obra.
Solicita una evaluación inicial y evita contratar una intervención menor o mayor de la que realmente necesitas.
